sábado, 9 de abril de 2011

Visitando el MNAC

A principios de marzo (concretamente, el primer domingo de mes), aprovechando que la entrada era gratuita, decidí acercarme al Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) de Barcelona.


El museo consta de dos plantas, divididas en siete secciones: Románico; Gótico; Renacimiento y Barroco; Arte Moderno; dibujos, grabados y carteles; Numismática; y Obra Gráfica.

La mayor decepción fue que la sala dedicada al románico estaba de reformas, por lo que no pude ver ninguna de las obras de este estilo, como el Pantocrátor del ábside de Sant Climent de Taüll. En su día visité esta iglesia sin saber que se encontraba en el MNAC, y en esta ocasión la sala estaba cerrada. Algún día lo veré...

En general, puedo decir que la sala que más me gustó fue la del gótico. De hecho, las tablas y relieves policromados me dejaron totalmente impresionada. ¡Qué colores! Aunque seguramente todos hayan pasado por trabajos de restauración, no deja de sorprenderme su belleza.
De la sala del Renacimiento y Barroco destacaría un par de obras de Cranach el Viejo, pintor por el que siento especial debilidad.

De las otras salas me llamaron la atención algunas esculturas y pinturas, como éstas que véis en las fotografías:


 Eva de Enric Clarasó




Somni de Joan Brull



 
Licor Bénédictine de mi querido Mucha


El gabinete de numismática, con una exposición sobre las falsificaciones a lo largo de la historia también fue muy interesante.

En resumen, una visita muy interesante y que habré de repetir cuando reabran la sala del románico.