"In 784 the emperor gave orders that his capital should be moved from the temple city of Heijō (Nara), where it had been during most of the century, to Nagaoka, some thirty miles to the north [...] Hardly a decade after the capital had been moved to Nagaoka, with all the work and expense this entailed, the emperor ordered that it be moved once again, this time to a little village some ten miles to the north [...] In 794 an imperial edict announced that the new capital would be called Heian Kyō, the City of Peace and Tranquillity."
Así comienza el apasionante libro escrito por el Profesor británico Ivan Morris, en el que analiza el fascinante periodo Heian.
Nacía una nueva capital, Heian Kyō (la actual Kyōto), que perduraría como sede imperial hasta 1868. Las causas de este traslado, que he omitido en el párrafo anterior para que podáis descubrirlas por vosotros mismos, y el emplazamiento de la nueva capital sirven como pretexto perfecto para introducirnos en el complejo mundo de Murasaki.La nueva ciudad da nombre al periodo histórico Heian, que se desarrolló entre el s. IX y mediados del s. XII, y cuyo mundo aristocrático ha sobrevivido gracias a la importante obra literaria de los hombres y mujeres de aquella época, cuyo máximo exponente es el Genji Monogatari de Murasaki Shikibu. Precisamente el personaje principal de esta obra da título al estudio de Morris y constituye una parte (y fuente) clave de su análisis. A través de ésta y otras obras de la época como el Makura no Sōshi de Sei Shōnagon o el Sarashina Nikki (una gran parte de ellas escritas por mujeres), Morris nos acerca a una época sumamente atractiva, analizando sus aspectos políticos o sociales, pero también los de tipo más estético y cultural en un mundo donde el culto a la belleza y a las artes era algo fundamental para el éxito social de sus protagonistas. Se trata de un mundo aristocrático cerrado, que constituía un pequeño porcentaje de la población total, y que consideraba bárbaro todo aquello (o a todo aquel) que no procediera de Heian Kyō. Este hermetismo proporcionó un entorno perfecto para el desarrollo de actitudes, creencias, costumbres, conocimientos, etc. que nos resultan muy complejas y a veces difíciles de comprender, pero que no dejan de ser fascinantes.
Ivan Morris nos presenta una obra perfecta para aquellos que deseen introducirse en el periodo Heian o aquellos que, como yo, hayan leído algunas de las obras más representativas (especialmente el Genji Monogatari) y quieran acercarse de forma sistematizada a los aspectos más importantes de la época. El lenguaje que utiliza el autor es muy cercano y, como ya comenta en su introducción, es un estudio dirigido a un público general, por lo que tanto si habéis leído algo sobre el tema, como si no, es una obra que os recomiendo encarecidamente.






